27 de agosto de 2009

Opciones en el aire

Un caminante tiene sed, él olvidó poner en su mochila una botella con agua, miró a su alrededor y observó un terreno árido. Pensó que unos metros más adelante encontraría un pozo o una casita donde pudiese cambiar una manotada de lentejas que trae en su bolsillo por un refrescante vaso de agua, mejor que sean dos o tres…

Como en algunas ocasiones, en realidad contadas con los dedos de una mano, los sucesos reales son diferentes a los de “la cabeza”, este señor no encuentra aún aquello que pensó.

Alguien como yo, con la experiencia de quien tiene en sus hombros 6 maratones ganadas de forma consecutiva, le mostraría las muchas opciones que tiene, porque en realidad estan hay. Lo que no sé es que tan exhausto este hombre esté, lo cual influiría en la forma de interpretar mis palabras.

Más tarde cuando duerma lo buscaré entre sus sueños, tendré que decirle lo que sé que debo, pero todavía no tengo la palabra perfecta, esperaré a encontrarla, pero debo apurarme porque el tiempo esta a punto de terminar.